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Estrategia · 2 min de lectura

Software a medida o SaaS: cómo decidir sin perder plata

No siempre conviene construir. Tampoco siempre conviene comprar. Una regla simple para decidir, y los costos que casi nadie pone en la balanza.

Equipo Asimov·

En 30 segundos
  • Si el proceso es estándar, compra un SaaS: es más barato.
  • Si el proceso es tu ventaja o usas varias herramientas que no conversan, conviene a medida.
  • Lo usual que funciona es mezclar: lo que sirve se queda y se construye la capa que lo une.

Para quién es: Gerentes que dudan entre pagar otra licencia o construir algo propio.

Antes de cualquier proyecto, la pregunta honesta es esta: ¿existe un software que ya lo resuelva? Muchas veces la respuesta es sí, y lo correcto es comprarlo. Te contamos cómo lo pensamos nosotros, incluso cuando la respuesta nos deja sin proyecto.

Cuándo conviene un SaaS

  • El proceso es estándar: contabilidad, nómina, correo, CRM básico.
  • Tu forma de trabajar no te diferencia de la competencia en ese punto.
  • Puedes adaptar tu proceso a la herramienta sin perder ventas.

Ahí no tiene sentido reinventar nada. Paga la suscripción y dedica tu energía a lo que sí te hace distinto.

Cuándo conviene a medida

  • El proceso es tu ventaja: cómo cotizas, cómo despachas, cómo atiendes a tu red de talleres o distribuidores.
  • Usas tres o cuatro herramientas que no conversan entre sí y el Excel hace de pegamento.
  • Pagas licencias por usuario de funciones que no usas, y te faltan las que sí necesitas.
  • Necesitas que el dato sea tuyo: dónde vive, quién lo ve y cómo se exporta.

Los costos que casi nadie suma

Comparar el precio de la licencia contra el precio del desarrollo es mirar la mitad de la cuenta. Del lado del SaaS faltan las horas de tu equipo adaptándose a la herramienta, los reportes que igual se terminan haciendo en Excel y el precio por usuario que sube a medida que creces. Del lado del desarrollo a medida faltan el mantenimiento y quién lo va a sostener cuando el proveedor ya no esté.

La pregunta correcta no es cuánto cuesta construirlo. Es cuánto te está costando no tenerlo, cada mes.

El punto medio que más usamos

En la práctica, lo mejor suele ser una mezcla: los SaaS que ya funcionan se quedan, y construimos la capa que los conecta y la pantalla que la gerencia necesita. No reemplazamos lo que sirve; lo hacemos trabajar junto.

Y el código es tuyo. Si mañana quieres que otro equipo lo mantenga, puede hacerlo.

Lo hemos construido